|
Mentesana/Enfermedades/Niños
y Adolescentes
Retraso
Mental
El retraso
mental tiene varios grados de severidad. El menos severo esta
al borde del funcionamiento normal. La línea que los divide
cae entre los 70 y 75 puntos de coeficiente intelectual (CI).
Las personas entre estos dos coeficientes pueden o no ser
diagnosticadas como retrasadas mentales, dependiendo de como es su
funcionamiento diario.
La persona que
decide la diagnosis debe determinar si el paciente tiene
dificultades importantes en por lo menos dos de las siguientes áreas
de funcionamiento: comunicación, cuidado propio, vida de
hogar, habilidades sociales, uso de recursos comunitarios, auto-dirección,
habilidades académicas funcionales, trabajo, diversión, saludo y
seguridad.
Las personas
con CI debajo de 70 generalmente muestran dificultades en varias de
estas áreas. Sin embargo, se debe tener mucho cuidado en
determinar el CI de la persona. Es posible que esto no se
pueda hacer con certeza con personas que hablan primordialmente otro
idioma o que vienen de otra cultura. Tales personas pueden
tener puntajes mas bajos que los demás sin que haya en realidad
desventaja intelectual. Por eso el examinador tiene que tener
estos factores en cuenta y controlarlos. Por ejemplo, debe
usar un exámen en el idioma del paciente. Personas con
dificultades de los sentidos o motoras también requieren
procedimientos especiales.
La diagnosis
de retraso mental solo se puede hacer si la persona es menor de 18 años.
Luego de esa edad una diagnosis de demencia es mas apropiada, porque
si hubiera sido retraso mental se hubiera descubierto antes de esa
edad. Hay muchas causas posibles de retraso mental, incluyendo
las fallas genéticas (Síndrome de Down), problemas de desarrollo
embriónico o nacimiento, condiciones medicas, o daño cerebral.
En por lo menos un tercio de los casos, no se puede determinar la
causa exacta.
El DSM-IV
distingue cuatro categorías de retraso mental. Los CI son:
retraso leve, 50-55 hasta 70; moderado, 35-40 a 50-55; severo, 20-25
a 35-40; y profundo, debajo de los 20-25 (estas categorías pueden
llevar otro nombre dependiendo del país). Afortunadamente, un
80 a 85% de los casos de retraso mental son de categoría leve.
Las personas de esta categoría, dadas oportunidades óptimas,
pueden aprender a vivir en la comunidad, algunos
independientemente, y otros bajo supervisión.
Las personas
con retraso moderado son aproximadamente un 10% de aquellos con
retraso mental. Pueden beneficiarse con educación, pero es
muy poco probable que funcionen sin supervisión. Pueden
recibir entrenamiento vocacional y hacer trabajos que requieran
pocos conocimientos.
El 3 o 4% de
personas con retraso mental que son clasificadas como severo pueden
a veces aprender habilidades bajo estrecha supervisión. Sus
habilidades de comunicación se desarrollan muy lentamente. Es
posible que funcionen bien en la vida familiar o grupal.
Aquellos con
retraso profundo, solamente el 1 o 2% del grupo, pueden llegar a
atender sus necesidades básicas bajo estrecha supervisión y con
entrenamiento optimo. Ellos también pueden aprender a hacer
tareas sencillas. Sus habilidades de comunicación serán
severamente limitadas o estarán ausentes, pero pueden aprender
algunas palabras, o aprender a comunicarse por otros medios, con
suficiente entrenamiento.
Vaya a un enlace interno
que describe la Fenilcetonuria (PKU),
un defecto genético que si no se descubre al nacimiento y se trata
lleva a problemas de retraso mental.
Enlaces externos:
Otro sitio con
clasificaciones
Sitio informativo de
la Asociación de Personas con Retraso Mental
Información
del Centro de Niños con Desabilidades
Para personas con
bebés con Síndrome de Down
Sitio
de la Asociación Americana de Psiquiatras de Niños
Lea esta página en Inglés.
Actualizada: 10/05/01
|