El niño autista puede llegar a mostrar síntomas de la enfermedad
desde los 6 meses de edad. Sin embargo, es cada vez mas común que
no se diagnostique hasta los 18 meses de edad.
El niño autista no reacciona normalmente a la atención de los
padres. Por ejemplo, no sonríe ni responde a las sonrisas y
cariños de los padres como lo hacen otros niños. El niño se
mantiene apartado en su mundo. Sus
habilidades de comunicación también estan muy por debajo de lo
normal. Es posible que lo único que hagan es imitar lo que se les
dice, como un eco. También tienen movimientos extraños,
estereotipados, y en algunos casos se hace daño a si mismo, por ejemplo
golpeando su cabeza por horas contra una pared.
Muchos de estos niños no prestan atención a lo que ocurre a su
alrededor,
a tal punto que se puede creer que son sordos. Sin embargo, son muy
sensibles a sonidos débiles.
La mayoría de estos niños tienen retraso
mental moderado o severo, pero pueden demostrar habilidades
excepcionales en un area específica.
Se molestan mucho por cambios en su rutina. Prestan excessiva
atención a un ruido, color, etc. y en eso se fijan por horas.
A través de los años ha habido mucha polémica con esta diagnosis y sus
causas. Lo único que se sabe con seguirdad es que hay un componente
genético relacionado con esta enfermedad.
Enlaces
externos:
Sitio
de la Academia Americana de Psiquiatras de Niños
Sitio
informativo
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Actualizada: 04/10/00